Hacienda Masini, 150 años de historia cafetalera

En la búsqueda de los cafetales más recónditos de Puerto Rico, nos hemos topado con una casona construida en Yauco, en el 1872, justo en la época del gran asentamiento de parte de Corsos. Es un gran viaje a la historia cafetera de nuestro país. Esta casona tiene 150 años y es la testigo de una historia llena de café en el Barrio Rubias de Yauco. Este barrio, sin temor a equivocarme, produce uno de los mejores cafés de Puerto Rico. Su altitud de unos 3,000 pies sobre el nivel del mar, sus microclimas y sus suelos logran unas características distintivas en el café que se produce en estas tierras.

De esta zona de Yauco, viene un café sumamente especial y, no sólo en taza, si no en historia. En esta ocasión te hablamos de Café Hacienda Masini, un grano producido desde el 1872 por un emigrado Corso llamado Domingo Pietri Pietri que, junto a su sobrino Juan Masini, desarrollaron Hacienda María, lo que hoy día es Hacienda Masini. Cabe mencionar que estos inmigrantes corsos, junto a muchos más, fueron los responsables de la gran época de oro del café de Puerto Rico y, tan es así, que ese orgullo se continuó pasándose de generación en generación. Para darle un “fast forward” al tiempo, hoy día la gran responsable de la producción de este histórico cafetal es la nieta de Don José Masini, la boricua Ángela Masini

Café secado al Sol en Hacienda Masini.

Ángela es un digno ejemplo de la mujer puertorriqueña empática con la naturaleza y fiel creyente en la cultura de su tierra como motor para echar hacia adelante la industria de café en Puerto Rico. Ella, junto a su esposo Terry, su hijo Douglas y su equipo de trabajo compuesto por sus vecinos del barrio, comparten una misma visión y amor por el medioambiente que logran una sinergía al momento de producir y beneficiar el café. Es un café muy especial y, lo más que me vuela la cabeza, es que este café me lleva a imaginarme ese momento histórico de la época dorada de nuestra industria.

         Ángela Masini, heredera de 150 años de historia cafetetalera de la familia Masini.

 

Por otra parte, el café de Hacienda Masini está cultivado a una altura que fluctúa entre 2,400 a 3,000 p.s.n.m. Este café cuenta con diferentes variedades Arábicas, como lo son: Marsellesa, Limaní y Frontón. Es un café que se recoge estrictamente maduro y su proceso es lavado y secado al sol. Al momento del tueste, hacen un perfil de tueste medio para conservar todos los atributos que el café puede brindar. Recordemos que al café hay que tratarlo como lo que es, una fruta y, es por esto, que el tueste medio siempre dará mejor experiencia sensorial. En este café podrás percibir una taza limpia, acidez balanceada, dulzura con notas afrutadas, nueces rostizadas y azúcar morena.

                              Empleados de la hacienda despulpando café.

 

Por último, pero no menos importante, luego de varios años de ausencia, la familia Masini quiso competir en Taza de Oro su primera cosecha luego del huracán María. Según el Servicio de Extensión Agrícola de la Universidad de Puerto Rico y sus “Q” Graders, este café fue catalogado como café especial, con puntaje sobre 81 y llegó sexto en una competencia bien reñida. Sin duda alguna, esto nos deja ver que en Hacienda Masini se está produciendo café especial.

Sin más preámbulos y directamente del Barrio Rubias de Yauco, Puerto Rico para el mundo, te presentamos a Café Hacienda Masini. 

Para adquirirlo accede: https://bit.ly/3o2wFaS

Written by Enio A Suasnávar Torres

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