Un sueño hecho café

El resultado de arduo trabajo y muchos años llenos de esfuerzo.

Luego de varios años trabajando la empresa familiar y con ganas de continuar innovando en la industria de café de Puerto Rico, José A. Martínez, mejor conocido como “Macho” en el Barrio Saliente de Jayuya, se da a la tarea de comenzar la marca Don José junto a su esposa Jacqueline Batista. Don José es el resultado de muchos años de trabajo como caficultor, beneficiador y tostador. Luego de haber pasado un huracán categoría 5 como lo fue María, José y Jacqueline vieron una buena oportunidad para comenzar desde cero y aquí vemos el resultado.
 

 

Para poner un poco de perspectiva de lo devastador que fue el huracán María en la industria de café de Puerto Rico, la familia Martínez Coello tenía 150 cuerdas sembradas de café de las cuales quedaron 60 cuerdas. Luego de que vino la calma comenzaron nuevamente a sembrar poco a poco y ahora tienen 90 cuerdas con el objetivo final de tener 30,000 arbolitos sembrados a final de año.  Dentro de este gran terreno a 2,700 pies sobre el nivel del mar se encuentran 15 cuerdas en las cuales se cultiva café exclusivamente para la marca Don José. Entre las variedades arábicas que están sembradas en este terreno se encuentran el Borbón, Limaní, Frontón y Catimor.  

Cosecha y selección del grano.

A la hora de comenzar cosecha, José es muy riguroso en la recolección de la uva de café y por eso le pide a sus recogedores que recolecten el grano completamente maduro para de esta forma garantizarle al consumidor una taza de calidad y muy balanceada entre aroma, dulzura, acidez y cuerpo. Por otro lado, al momento de procesar el café José lleva a cabo la práctica del semi-lavado. Este proceso consiste en lavar el grano, pero no del todo, ya que prefiere dejarle un poco del mucílago de la cereza para que el grano al secarse al sol absorba esos azúcares y como resultado dé una taza con mejor cuerpo, acidez y dulzura. 
 
Luego de que el café es secado y pilado lo pasa por una densimétrica, maquinaria que clasifica el café por densidad y no por tamaño. Según nos comentó, José prefiere utilizar este mecanismo, ya que le garantiza mejor uniformidad en tueste. Su tueste es uno medio claro con la finalidad de que el consumidor pueda apreciar notas más frutales y dulces. En catación este café ha dado notas a frutas como cítricos, melón y también sabores a melao. 

 

Written by Enio A Suasnávar Torres